martes, 23 de noviembre de 2021

Pandora Papers en Ecuador: Fake News o Error de Periodista

Octubre del 2021

La agenda de gobierno ha sido seriamente afectada por la publicación de los Pandora Papers.  Mas allá de las implicaciones políticas y económicas de advertir el artificio de generar ingresos en paises de altos impuestos y tributar en paises con bajos impuestos (pensando en El Capital del s. XXI de Piketty), para el caso concreto del Ecuador, se producen implicaciones políticas distintas que conviene analizarlas.  Tanto es así, que se ha convocado a una investigación en la Asamblea lejos del alcance de la comisión de fiscalización.  Algo que, según los juristas como Hernan Pérez, es un atropello al régimen de derecho aplicable dentro del poder Legislativo; y, según los cronistas de la Asamblea como Roberto Aguilar, es la manifestación concreta de la amenaza de derrocar al presidente Lasso.  Por no citar la réplica en contra de El Universo del presidente Lasso, amén de la entrevista con Carlos Vera donde conjetura que el “triunvirato de la conspiración” estaría muy cerca de asestar un golpe a la democracia.

No puedo estar más de acuerdo con el presidente cuando declara sus enemigos en política, pues yo no hacia mas que recomendar exactamente eso en mi entrega anterior: <<Sie Lasso>>.  Sin embargo, hay que matizar un poco a quien vamos a atacar, pues estaríamos distanciándose de quienes deberían ser sus principales aliados en esta lucha política: los medios de comunicación. La definición de enemigo en política es alegórica, pues no se trata de acabarlo humanamente, eso es un enemigo de guerra.  Se trata de identificar a aquellos con los cuales los intereses del proyecto político son contradictorios, en este caso porque los de unos siguen el interés común y los enemigos los intereses particulares que los benefician.

En concreto considero que el caso de los Pandora Papers en Ecuador ha producido un debate respecto a la libertad de expresión en contra del presidente, en vez de una rectificación de un error periodístico que ha dado pie a un verdadero problema de fake news del cual se acogen los correistas para atacar al régimen.

El problema de la libertad de expresión como derecho absoluto

La libertad de expresión no es un derecho absoluto. Un derecho absoluto es el derecho a la vida. Me extraña que haya periodistas que se escandalicen con el reclamo del presidente a El Universo, y por otro lado, no consientan el mismo nivel de escándalo que significa cuando un ser humano sea masacrado en las cárceles de manos de la mafia. No esto no es así.  Debe haber más sindéresis. Nadie esta pensando en regresar al pasado reciente donde los medios estaban mayoritariamente capturados por el poder oficial.  Pero si alguien estima que un periodista o un medio ha cometido un error, tiene todo el derecho de llamar su atención, pedir una rectificación e intentar compensar en algo al afectado si se ha cometido un acto injusto. 

Ahora bien, dicho esto, no consiento que desde el poder se especule con el argumento de que como no se esta actuando justamente, en el futuro se podrá coartar esa libertad de expresión.  Algo que, como lo confesó el mismo Carlos Vera esa noche en la entrevista, es lo que quiso decir el presidente cuando indica en su carta: “quién los controla a Uds”.  No, eso tampoco.

Lo que corresponde es un continuo ejercicio de críticas y réplicas en un ambiente adecuado enfrentando la verdad con integridad.  Claro está que esto es más fácil decirlo que hacerlo, y este espacio no me basta para desarrollar esta tesis.  Pero me quedaría con la siguiente frase de Thomas Jefferson:

“Ningún gobierno debería estar sin quien lo esté criticando, y cuando la prensa es libre, esto nunca ocurrirá.  Si es virtuoso, no deberá temer el justo intercambio de ataque y defensa.  Pues la naturaleza le ha provisto al hombre de los medios para extraer la verdad sea en religión, derecho o política.  Considero honorable que el gobierno no conozca o identifique sus aduladores o sus críticos, pues sería indigno y criminal consentir a los primeros y perseguir a los últimos”.

El verdadero problema: Fake News o Error

A partir de la proliferación de las redes sociales en política y a partir de el uso de este recurso para el Brexit en el Reino Unido y Cambridge Analítica para las elecciones de Donald Trump en el 2016 ha surgido un interés por el estudio de los fake news (o noticias falsas).  Esto es una noticia intencionada y verificablemente falsa.  A no confundir con un error, un rumor, una teoría de conspiración, una sátira, una mentira política o el sesgo de las noticias.  Un fake news es un artificio muy divulgado en las redes sociales para desinformar que tiene una apariencia de verdad pero que es una mentira.  Por ejemplo, cuando Trump alegaba de Obama no podía ser candidato por no haber nacido en EE.UU.  y decía tener un certificado que lo probaba.  Hoy se sabe que esto nunca existió, pero hasta el día de hoy hay gente que creyó en esa noticia, dando que era hijo de una madre soltera de un padre musulmán del cual llevaba su nombre. 

La hipótesis de fake news

Los ejemplos de fake news en la política ecuatoriana abundan y me voy a remitir al de más reciente factura: <<Los Panama Papers prueban que Lasso tiene dinero en paraísos fiscales, que además ha evadido impuestos, y que por ende debería renunciar a la presidencia>>, según afirma el ex candidato Arauz en su cuenta de Twitter.

Como decíamos al comenzar, de los Pandora Papers se ha evolucionado a un problema bastante mas complejo para el gobierno. Tanto es así, que diría que ha erosionado la credibilidad del presidente para la reforma tributaria que requiere subir impuestos a los activos provisionalmente y reducir impuestos a las herencias permanentemente.  Habrá que ver cómo finalmente resulta la reforma, pero para mi ya se volvió cuesta arriba.

Evidentemente, en el reportaje inicial de Washington Post se aclara que tener dinero en paraísos fiscales no es sinónimo de un delito.  Sin embargo, también comentan que sería “eticamente discutible” tenerlos fuera de su país de origen.  Algo que abre una cuña a la credibilidad del presidente Lasso.  No obstante, la investigación no indica que las off-shore de Lasso son antes de que sea candidato y tampoco indica cuánto paga de impuestos en el país.  Desde un punto de vista conceptual colar a Lasso en ese listado sin hacer esas precisiones equivale a colar un elefante por una cernidora.  Pero hasta cierto punto, en una investigación tan amplia cuya afirmación son en base estadística y documental hace falta mucho para exigir que no se equivoquen. Esto sí, siempre asumiendo buena fe.  Por tanto, el problema en mi opinión es el de un error periodístico de la contraparte ecuatoriana, por no haber sabido entender el peso de esa información y aclarar el contexto del presidente antes de ponerlo en la lista.

Para otro momento discutiremos la idea del problema de la definición de un paraíso fiscal, de si se cometió elusión o incluso de las connotaciones éticas.  Por ahora baste decir, que para un banquero obligado a deshacerse de sus otros negocios distintos al banco la única salida era llevarlos al extranjero, no veo la carga moral de las off-shore como un agravante sino como un atenuante, toda vez que se entienda lo que empezó con la regulación adversarial a la banca en el 2012 tenía que terminar con la plata fuera del país de parte no de uno sino de todos los banqueros.   Por lo pronto, Pandora Papers en Ecuador con Lasso cometió un error, mas allá de que el correísmo de ahí lo ha convertido en un fake news, de por si El Universo no es responsable de esa manipulación, aunque si debió ayudar a desinflarla.

Del error al conflicto

Una vez identificado el problema deberíamos tratar de encontrar una mejor solución que el enfrentamiento.  Esta solución pasa por reconocer que en un ambiente tan politizado hace falta mirar a la responsabilidad política de los medios con la información con más sindéresis.  Al final del día, la cuenta la pagamos todos, por el carácter de externalidad que tiene la información política mas allá de la preferencia por la lectura escandalosa de ciertos sectores.

No es menos cierto que la respuesta del presidente verifica que parece tener “piel delgada” como le crítican algunos, o que en materia de comunicación no tiene un vocero y todo asciende a las declaraciones presidenciales.  No parece del todo descabellado creer, que alguien con un poquito de mano izquierda y bien contactado con los medios hubiera podido contener el efecto sobre la reputación del presidente de estos anuncios si se hubiera podido aclarar los datos objetivos de las fechas y de los pagos de impuestos.  Después de todo, la situación de Lasso no revela un problema de conflictos de interes como si parece ser el caso del presidente Piñera; menos aún el de enriquecimiento a partir del ejercicio del poder como parece el caso de los monarcas de los países islámicos como Arabia Saudita y Jordania. 

Tampoco parece razonable creer que haya interes de los consumidores por recibir este tipo de noticias (problema de demanda), puesto que es un proyecto multinacional iniciado hace dos años y compuesto por mas de 600 periodistas a nivel mundial.  Menos aún que sean intereses de los directivos del diario por afectar al gobierno (problema de oferta) puesto que ellos mejor que nadie conocen que no conviene hacer popular a una oposición que reviva las políticas correístas de comunicación.  Por eso la hipótesis del error es la mas plausible, y lo que corresponde es hacer un ejercicio para rectificar el error adecuando fechas de cierre de off-shore y declaraciones de impuestos nacionales para aclarar la sospecha de reza sobre de un supuesto incumpliendo de leyes electorales y de impuestos en el Ecuador.  Para otra ocasión dejaremos el serio inconveniente que tiene el reportaje respecto a la omisión de una innumerable cantidad de lideres de izquierda radical que se especula también manejan fortunas, estas tal vez detrás del alcance sistema financiero internacional, como la de los Ortega, los Castro, los Maduro y todo el grupo de terroristas del medio oriente del cual el reportaje hace mutis completo.

Los medios son los aliados no los adversarios

Sobre la base del reconocimiento de el error que hemos mencionado y resaltando que el periodismo merece respeto en su independencia, El Universo debería tomar la iniciativa de profundizar en el caso de Lasso y rectificar.  Hace falta ir más allá que el Washington Post y el referido error de la contraparte ecuatoriana para la investigación.  No vaya a ser que termine siendo este caso el que sepulte injustamente a Lasso, so cuento de un fake news, fabricado desde las huestes del correísmo, quienes si serían los verdaderos sepultureros de la prensa independiente de donde volverán con hambre guardado contra la prensa.  Pues la justicia manda dar a cada uno lo que pertenece y no dejarse llevar por prejuicios marxistas en contra de todos los ricos, y no en contra de los ricos que si evaden, que si corrompen y que si trafican; y a los cuales tal parece le estaríamos haciendo el juego. 

domingo, 3 de octubre de 2021

Sie Lasso

La postura de Nebot oponiéndose al proyecto de Lasso apelando a los seguidores de la derecha populista, las indicaciones de Correa a sus asambleístas a bloquear cualquier intento de reforma y el terror desatado en las cárceles por parte de las mafias del narcotráfico son una coincidencia que conspira contra la vigencia de los ideales republicanos y democráticos del Ecuador.  Esto es: una sociedad libre, una constitución que limite el abuso del poder y un sistema político que vigile el cumplimiento de las políticas públicas y los actos de gobierno. A no ser que nos queramos acostumbrar a contralores que negocian las glosas, a defensores del pueblo que agredan a las mujeres, a alcaldes que se encaraman en el poder en contra de toda norma legal y moral, a cárceles en donde se ejecuta a reos de manos de la delincuencia organizada, a jueces que sentencian en favor del mejor postor, a asambleístas que invoquen a “robar bien” y un largo etcétera que nos dejaría a poca distancia de estados fallidos.  La única esperanza que tenemos es ayudar es construir un ideal que ayude a gobernar, como lo vengo sosteniendo desde el 2017.

Por eso planteo en este segundo artículo por qué corregir en lo económico la propuesta y cómo apuntalar en lo político dicha reforma para hacerla mas viable, amén de tratar aspectos del discurso político y la implementación de las reformas propuestas en la Ley de Creación de Oportunidades.

Lo político

Dado el estado excepcional de la crisis ecuatoriana no dudaría en definir el problema como una relación entre amigos y enemigos.  Y contrariamente a esa idea muy generalizada de que siempre hay que consensuar, en este caso contradigo ese lugar común, y mas bien recomiendo enfrentar a ciertos tipos de oposición política como lo que son: enemigos de la democracia.  Primero, los evasores de impuestos.  En una sociedad con tan elevada desigualdad y extrema pobreza a la vez, que haya grupos económicos enteros que se manejen entre la elusión y la evasión hace falta acabarlos de golpe.  Recuerdo cuando el mismo Lasso afirmaba, años atrás, que él era el hombre que mas impuestos pagaba en el Ecuador pero no era el hombre mas rico del país.  Hace falta hacer librar esa lucha y acabar con esta forma mezquina de entender la ciudadanía.  Segundo, los corruptos que se enriquecen en la función pública (jueces, asambleístas, alcaldes, ministros y funcionarios públicos).  Este es problema que afecta al anterior, pues es la impunidad con la que- producen los grandes escándalos de corrupción en el país, que lleva a justificar la oposición a los sacrificios que requiere la propuesta de reforma.  ¿Hasta cuándo vamos a convivir con personas que se enriquecen ilícitamente?  Además, con esta lucha la propuesta de elevación de impuestos y reducción del gasto público ganaría mas legitimidad.  Tercero, los narcotraficantes y la delincuencia organizada. No uso la expresión acabar con las cabezas, porque en el estado hobessiano de las cosas en las que vivimos, de pronto alguien se lo toma literal.  Pero lo cierto es que hay que recuperar el tiempo para regresar a aquellos días en que el tráfico de drogas era el mas depreciable crimen legal y social del cual alguien podría ser acusado.

Lo económico

La oposición de la reforma tributaria porque se considera que los impuestos se le suben a la clase media, aunque proporcionalmente menos que a los de menores ingresos (hasta 24,000 anuales), no es un argumento económico.  No vayamos a pensar como el financiero que cree que los impuestos son malos porque son un gasto.  En realidad, en el entorno de la discusión política anterior, parece que la carga del debate de la progresividad debería ser moderada entendiendo lo importante que es tener un Estado con un gasto publico eficiente y sostenible.  En donde, si de algo sirven las circunstancias tan extremas que hemos vivido, la vacunación y la seguridad ciudadana, no son mas que una pequeña muestra de lo importante que es que el Estado cumpla su rol adecuadamente.  El por qué pagamos impuestos es un tema de filosofía política.

La economía detrás de la propuesta de reforma laboral no es suficiente.  No alcanzan los argumentos para solicitar cambios legales semejantes sin la evidencia suficiente, peor aún proponerlo sin el mínimo de apoyo político en la Asamblea.  Una verdadera reforma laboral debería atender a los problemas de flexibilidad sí, pero debería tratar, además: el tema de las pensiones, el sistema de capacitación y programas de entrenamiento, la discriminación de jóvenes y adultos mayores, el manejo de los costos del desempleo, las condiciones del ambiente de trabajo y la protección del trabajador para mencionar algunos. De esta línea de razonamiento queda claro que hace falta mas estudio y discusión para presentar una propuesta potente que resuelva las complejidades dinámicas que el problema amerita.  No obstante, esa discusión puede seguir en andarivel independiente mientras se puntualiza la necesidad de dar solución provisional. 

Esta solución provisional se justifica teóricamente por tres razones.  Primero, la necesidad de recuperar mas rápidamente, con un régimen mas flexible, los cerca de 500,000 empleos perdidos por la pandemia. Segundo, la legislación se debe focalizar a los sectores que concretamente se han rezagado mas en este enorme panorama de la masa laboral sin empleo, esto es, debería estar enfocado en los grupos de población menores de 25 años y mayores de 50 años, puesto económicamente sufren de una externalidad negativa.  Tercero, debido a la excepcionalidad de las circunstancias y al reconocimiento de la necesidad de una reforma mas integral, el régimen propuesto debería ser expresamente entendido por un tiempo limitado (propongo cuatro años), de esta manera se comprende la dualidad del régimen de derecho laboral como un tema provisional.  Habrá que estar muy atento a corregir los abusos de la propuesta que pretenden desequilibrar aun mas el poder del empleador en la relación laboral y habrá que evaluar la dinámica y los impactos de la reforma para perfeccionar la propuesta definitiva a la cual debemos llegar en el mediano plazo.  Pero me parecería bien importante decir que al tener esta herramienta de flexibilidad, aunque focalizada y provisional, podríamos concentrarnos en temas de creación de oportunidades de inversión y crecimiento económico que son el verdadero motor detrás de cualquier estrategia sostenible de desarrollo.  Con estas justificaciones y correcciones bien vale la plena aprobar la propuesta.

El discurso político

No es posible pretender ninguna reforma que no apele a una idea socialmente aceptada por los ecuatorianos.  Decir que se van a subir los impuestos porque se quiere estabilizar las finanzas publicas es una idea que no conecta con la preocupación de las personas.  Se puede proponer esto mismo a cambio del lema de acabar con los enemigos de la democracia: los evasores, los corruptos y el crimen organizado y el narcotráfico. Esto es una idea que se engancha mejor con la gente.  Y si Lasso ha probado ser un hombre de resultados, para allanar el camino de la reforma podría proponer objetivos concretos para alcanzar con respecto a estos enemigos de la democracia.

En esta misma línea de razonamiento la gran mayoría de la población no se identifica como empleadores.  Por tanto, la idea de flexibilidad no resuena con la mayoría.  Lo que se debe ofrecer es aspirar a un ingreso y trabajo digno que procure el desarrollo de la familia.  Si atendiendo a los grupos mas vulnerables dentro de los jóvenes y los adultos mayores, se les consigue dar estos empleos perdidos a estos grupos, en el futuro será mas viable una reforma integral que involucre mas temas y a todos los trabajadores.  De paso no habría justificación de oponerse porque además de ser focalizado seria temporal.

La implementación

Todo parece indicar que la propuesta de reforma debe ser desdoblada en lo tributario y lo laboral.  Y que por razones de urgencia económica la primera que se debería enviar es la tributaria.  En todo caso, la reforma laboral que vendría 30 dias después debería ser adecuadamente depurada de los excesos “burgueses” de la reforma, no vaya a ser que por mucho flexibilizar terminemos con una situación de de abuso que termine dando la razón al mismo Marx.  Estos errores de implementación deberían cuidarse mas prolijamente para lo cual no habrá mas que pedir mas adecuación de las propuestas de reforma a las circunstancias políticas

De Constantino al imperio bizantino

En circunstancias en las que el país se debate en una compleja situación, en donde no solo la salud y la estabilidad económica están en riesgo, sino que además se pone entredicho la vida misma de los ecuatorianos; la clase política juega al fracaso de un gobierno para el bien de todos, a cambio del éxito de sus intereses particulares.  Esta situación, que históricamente ha llevado al inmovilismo y posteriores crisis, la he denominado el cesaropapismo de la política ecuatoriana. 

El cesaropapismo en la historia universal empieza con la astuta iniciativa de mezclar el poder terrenal del imperio romano con el poder espiritual de la Iglesia Católica que inició el emperador Constantino.  Esto llevo a graves problemas de confusión entre las esferas de la vida espiritual y material de los pueblos, que se prestaron a abusos, de parte y parte, que aun prosperan el día de hoy.  Dos siglos mas adelante, ante el cisma de la Iglesia de Oriente y Occidente se presagiaba el fin de la era cristiana. En estas circunstancias, es el emperador de Oriente Justiniano con la ayuda de su general Belisario los que pasaron a la historia como los salvadores de la herencia de los valores griegos y romanos en el cristianismo: “Perseveró en la expansión militar, acometió una reorganización administrativa, promovió una reforma jurídica y suscito una brillante promoción cultural”. Cimentó las bases para el imperio Bizantino que duro mil años hasta la caída de Constantinopla en 1542. No se si Lasso sea Justiniano, o que sus asesores se parezcan al general Belisario o al sagaz administrador Juan de Capadocia.  Pero si me permiten citaré a la mujer de Justiniano cuando él estuvo a punto de rendirse antes de alcanzar sus hazañas históricas:

Si la fuga fuese el único medio de salvarse, renunciaría a la salvación.  El hombre ha nacido para morir y aquel que reina no debe conocer el miedo.  Escapa tú, si quieres: ahí esta el mar, ahí las naves que te esperan.  En lo que a mi respecta, acepto el proverbio de que “la púrpura es la mejor de las mortajas”.

Hace falta más reflexión sobre las consecuencias de una oposición intransigente al proyecto de reformas.  He argumentado por qué conviene la reforma y repasando las críticas he propuesto unas recomendaciones en lo económico y en lo político.  Considero importante la definición de una relación de confrontación (no de negociación) ante tres grupos de interés que atentan contra la democracia.  Pero más allá de exhortar al presidente a que no desmalle, no quisiera dejar de insistir en que no se puede consensuar cediendo en valores fundamentales.  En otras palabras, si no declaramos la guerra a los enemigos de la democracia (evasores, corruptos y narcotraficantes) luego lamentaremos lo que nos suceda, pues ya se empiezan alzar las voces de actitudes dictatoriales.  No esperemos que sea tarde y no digamos que no fuimos advertidos.

Nie vot

No voté por los argumentos de Nebot. Los 4Pelagatos, especialmente Hernández, empiezan a calificar los hechos políticos como una disyuntiva entre ceder o sucumbir y se presentan como la voz intelectual del oficialismo.  En esta ocasión quiero invitarlos a elevar un poco mas su reflexión a partir de esta coyuntura.  Las opiniones de la oposición las tomo de   la entrevista que realiza Carlos Vera a Nebot. Quiero entender cómo, a pesar de que algunas de las propuestas de Lasso son razonables, algunos argumentos de la oposición resuenan como sensatos. Y como conclusión, extraer algunas recomendaciones de cómo viabilizar la reforma. Primero déjenme comenzar por algunas de las críticas mas resonantes para luego argumentar cómo corregir apelando a un argumento de orden más conceptual.  En una secuencia de dos artículos espero hilvanar una solución: <<Nie vot>> y <<Sie Lasso>>.

A tono con la crítica al cesaropapismo ecuatoriano, que antes llamábamos febresborjismo y ahora no dudaría en llamar nebocorreismo, hay que destacar la coincidencia en las críticas de los dos líderes de la oposición: “No vamos a aprobar nada que sea malo para el pueblo y contradiga nuestro compromiso con ellos” sentenciaba en la mencionada entrevista el exalcalde planteando tres críticas fundamentales.  Primero: “los impuestos no se pueden subir para financiar el <<Estado tragón>> y a los acreedores internacionales.  Lo que hay que hacer es reestructurar la deuda externa y bajar el gasto público”.  Pero parece que no basta, que en la programación macroeconómica del ajuste 1/4 sea por la via de más impuestos y 3/4 por la vía de reducción del gasto como afirmaba el ministro Cueva en una entrevista en Contacto Directo a renglón seguido con la replica de Nebot en el matutino de Ecuavisa de ese viernes en el que arrancaba la discusión de la reforma.

Respecto a la renegociación diría que ese ya es un capítulo superado. De los casi US$60,000 millones de deuda externa, la deuda comercial, fue reestructurada en la pandemia (30% del total), queda la deuda China que estaría por vencer en los próximos dos años (10% del total), y finalmente resta la deuda con organismos internacionales y otros paises (los incluidos en el Club de Paris del cual China no forma parte) y que por sus condiciones financieras de plazo y tasa tan bajos no hace sentido reestructurarla puesto que las alternativas del Ecuador, y ningún país en desarrollo, alcanzan esos niveles tan favorables. Por tanto, excepto que estemos pensando en postergar el ajuste fiscal para llevarnos a situaciones extremas como el mismo nos llevo en 1998, cuando su bancada eliminó el impuesto a la renta para sustituirlo por un perverso impuesto a las transacciones financieras que agravó mas la crisis financiera, lo que está proponiendo tácitamente nos puede llevar a revivir épocas tan aciagas para el país. 

A no olvidar la cronología de la crisis de 1999, se empezó por postergar el ajuste fiscal, nos vino un shock externo múltiple: mancha blanca, caída del precio del petróleo y Fenómeno del Niño. El problema de la mala banca y, la insostenibilidad fiscal, nos forzó al default de deuda externa y de ahí junto con la situación del descontrol del tipo de cambio nos fuimos en caída libre.  Esa severa recesión de 1999 ha sido solo igualada por la sufrida en el 2020 debido al Covid.  

Segundo, la legislación laboral “no puede convertir al trabajo en mercancía. Hay que dar flexibilidad, pero hay que aportar a la seguridad social y hay que respetar la antigüedad de los servidores públicos. A los que hay que sacar es a los pipones que trabajan como asesores.  Y no me vengan con que ahora Lorenza estará mejor porque en vez de ganar 30 dólares ahora gana 60”, sentenciaba el exalcalde.

A pesar de lo demoledor que parece la crítica, hay algunas verdades, unas cuantas mentiras y otras ideas que no tienen que ver directamente con la propuesta de Lasso.  Mas que nada me parecen un centro al área donde se encuentra el ala violentista del movimiento indígena, de Iza y Vargas, con la intención de calentar las calles para octubre con refuerzos del movimiento sindical.  Esto pues, es una arenga que el mismo se encarga de contradecir cuando empieza diciendo que en general él está de acuerdo con el espíritu de la flexibilidad de la Ley de Creación de Oportunidades pues mira a la inmensa mayoría de ecuatorianos que no tiene trabajo.  Y como dice el adagio: a confesión de parte relevo de pruebas.

No obstante, creo que efectivamente la propuesta en materia laboral tiene dos reparos.  El primero es solventar la coexistencia jurídica dos regímenes de derecho.  Y el segundo, algunas pretensiones de arbitrariedad como la indemnización al empleador, el despedido sin tercero imparcial y otras curiosidades que valdría tratar en todo caso en un segundo momento de la reforma. 

Tercero, la creación de un impuesto al patrimonio para los mas ricos.  En este caso, se nos dice: “subir impuesto a los ricos se traduce en mayor costo a los pobres.  Si los costos se suben, la producción se encarece, se vende menos, y se recauda menos.  Y al final el fisco termina peor”. En este punto debo advertir que su “tesis de crecimiento”, en oposición a la de los “fiscalistas”, es una tesis económica.  En realidad, es más bien, un popurrí de una visión nunca observada en los datos denominada “curva de Laffer” con una concepción “keynesiana” de la economía al más viejo estilo de la “cruz keynesiana” de Samuelson de la década de los 50 del siglo pasado.  En general, tengo un buen concepto de Nebot como político administrador, gestor de la continuación del cambio de la ciudad de Guayaquil, pero en esta materia económica se equivoca.  Me voy a limitar a dos razones.  Los argumentos de expansión o recesión keynesiana siempre se han entendido en un entorno de sostenibilidad fiscal, cuando un país está al borde de la insolvencia ese discurso de la “cruz keynesiana” que tiene la narrativa socialcristiana no funciona.  Y no por que lo diga yo, sino que lo dijo el mismo Keynes en su obra magna cuando en sus ultimas versiones anexaba una respuesta a su acérrimo detractor en este sentido: Pigou.

Respecto a que todo impuesto se traduzca en un aumento de precios esto dependerá de la elasticidad de la oferta y la demanda.  Y, aunque “teóricamente” factible, en una situación como la que actualmente vive el Ecuador en donde ni la subida al combustible se ha traducido en aumento de precios, es poco probable que un impuesto al patrimonio produzca algo semejante.  Además de esto, porque algo tan general como el patrimonio de las empresas y las personas no está conectado a ningún mercado específico.  Esto es para mí una especulación intelectual en materia económica para lo cual no existe evidencia ni un cuerpo teórico coherente que la respalde como para oponerse en este punto desde una perspectiva lógica a ese aspecto de la reforma.  Otros argumentos hay, el mas importante siendo la elevación del impuesto a la renta a la clase media, pero esto no parece haber estado en el radar de la oposición.  Quizas por lo prematuro de la crítica, lo que da cuenta que mas que sopesar un análisis de costo beneficio lo que ha habido es pura oposición por oposición como el tan mal entendido cesaropapismo de la política ecuatoriana nos tiene acostumbrado.

jueves, 20 de mayo de 2021

Maquiavelo, Nietzsche y el valor de la palabra

 Mas rápido cae el mentiroso que el ladrón titularía Nebot a este artículo, yo en cambio argumento lo contrario. Lo cierto es que después de los hechos insólitos ocurridos en la designación del presidente de la Asamblea en la semana pasada a muchos le ha sobrevenido la sensación de que otro tipo de política es posible.  Sin embargo, en la entrevista de esta semana a hecha por Boscan a Nebot en La Posta se ha empezado a enmarcar el aborto de Lasso del pacto con UNES-PSC-CREO como una prueba de “incumplir la palabra como presidente y como ser humano”.  Abriendo un supuesto abismo entre la actitud de Nebot y de Lasso. ¿Cómo se puede conciliar estos dos sentimientos? ¿Quién tiene la razón?

Muchos analistas creen que ha sido un error no seguir aliado a Nebot como así lo dijeron en una entrevista el mismo Anderson Boscan y Oswaldo Moreno el domingo pasado en TC televisión frente a Carlos Vera.  Otros, sin embargo, aciertan en decir que es una decisión coherente y elogian el accionar de Lasso.  Así lo expresaron Roberto Aguilar en el Expreso y Jose Hernandez en 4 Pelagatos.  Sin embargo, ninguno logra justificar su respuesta.  Analicemos los aspectos pragmáticos y éticos de la decisión para valorar correctamente lo sucedido y anticipar qué podría pasar en el futuro.

Maquiavelo y el fin justifica los medios

El primer problema que debemos sortear para resolver esta supuesta disyuntiva es aclarar la posición que argumenta Nebot como lo que realmente es.  En este sentido conviene partir diciendo que efectivamente su propuesta era la más conveniente para el país, puesto que consigue el fin de manera más segura: gobernabilidad.  Esto debido a que la alianza UNES-PSC-CREO (49+ 18 + 12 = 79 votos) asegura la mayoría sin requerir de los independientes.  Por otro lado, la alianza PK-ID-CREO-Independientes (70 votos) entre otras cosas se hace con un partido que hizo campaña con propuestas contrarias al plan de gobierno de Lasso (reducir la apertura comercial, prohibir la exploración petrolera, reversar la liberación del precio de los combustibles, entre otras), por tanto, es una alianza inestable que no asegura nada más que la presidencia y le ha requerido entregar cargos en el Ejecutivo para asegurar lealtades de los independientes. Hasta aquí Nebot acierta.

Sin embargo, el tema que se está dejando de lado es el medio para conseguir esa mayor gobernabilidad política.  Pues suponía, ni mas ni menos, pactar tácitamente con el correísmo acerca de los temas mas escandalosos de la política ecuatoriana: los hechos de corrupción en el gobierno de Correa.  Vale decir, el fin justifica a los medios, una máxima que Nebot no dudó en aclarar: “que pactaría con el mismo diablo si fuera necesario”.  Pero el problema no termina solamente en aclarar que el fin no justifica los medios. 

Nietzche y el valor de la verdad

El filósofo del nihilismo moderno, Friedrich Nietzsche, habló sobre esta idea de la verdad en <<Sobre la verdad y la mentira en sentido extra moral>>.  Ahí reconoce la importancia de la definición de los conceptos unívocos para una adecuada convivencia política.  El problema es que su propuesta era que sean los políticos los que vacíen de contenidos morales las ideas y los redefinan en la acepción que les convenga para que pueda haber convivencia política, sino estaríamos condenados al barbarismo.

En este sentido, el problema más complejo es el de la narrativa interpuesta en la fallida alianza.  Según se entiende de la entrevista, Correa planteó el tema de la Comisión de la Verdad y Lasso se opuso desde un principio para que luego Nebot la modificará con la máxima: “impunidad no, persecución política tampoco”.    A pesar de la sorprendente elocuencia de Nebot, este era un recurso para lanzarle una boya al correísmo para que consiga escamotear de alguna manera los procesos en su contra.  Tanto es así, que en un momento cumbre de la entrevista, Boscan le pregunta a Nebot: “¿Ud. me quiere hacer creer que Correa de repente se llenó del Espíritu Santo al proponer lo que proponía?”. A lo que Nebot, con una magistral habilidad le responde: “Piense Ud. que para un perseguidor -Correa-, que le ofrezcan no ser perseguido es un logro, pues en su cabeza eso es lo que el teme”. No en vano Nebot ha llegado tan alto en la política ecuatoriana, en público y en privado, no es fácil sorprenderlo.

Mas allá de las obvias generalidades que supone no discutir sobre la independencia de la impartición de justicia aquí aparece el principal problema con el que el correísmo ha hecho su estampa en la política ecuatoriana: la manipulación de la verdad.  Hay que tener un nivel de hipocresía que raya con el cinismo para decirnos que la idea de conformar una Comisión de la Verdad no era con el propósito de revertir los fallos de alguna manera que le de legitimidad política, aunque sea acosta de una inmoralidad.  Otros políticos argumentaban en este sentido, tal fue el caso de Otto Sonnenholzner en Los Desayunos de Teleamazonas cuando dijo esta semana: “que antes que suscribir ese acuerdo seria preferible gobernar por decreto”.

En un intento de enmascarar sus intenciones Correa hace alusión al Pacto de la Moncloa en España y el de la Concertación en Chile como antecedentes para gestar la Comisión de la Verdad en Ecuador.  Descontextualizando hechos históricos como que la materia de la unidad era sobreponerse a crímenes cometidos por sendas dictaduras en contra de su propio pueblo.  Además de omitir el hecho de que ambos fueron acuerdos con casi la totalidad de fuerzas políticas y no solo con un espectro de ellas como en el Ecuador lo son los partidos populistas de izquierda y derecha que representan el correísmo y el socialcristianismo en Ecuador.

Mas importante todavía es que al vaciar de contenido las ideas.  Al comparar los hechos injustos cometidos por un gobernante atentando contra la vida en búsqueda de la paz social y confundirlos con hechos injustos cometidos por un gobernante para obtener beneficios económicos y repartirlos entre sus partidarios a costa del bien común; lo que se intenta es redefinir los conceptos.  Lo uno se explica para conseguir un perdón para que los violentados no perpetúen la violencia, lo otro supone impunidad para que los ladrones disfruten del dinero. ¡Bendita analogía!  Aun si fuera posible demostrar que en el corto plazo la corrupción no es ineficiente, como de hecho algunos modelos lo prueban, todavía sigue siendo claro que en largo plazo no lo es.  Para lo cual, los escándalos de corrupción en las principales ciudades del país no son más que la punta del iceberg.  Pero aun si esto fuera posible, tampoco nos parece moralmente adecuado vaciar de contenido el tema de la corrupción de los actos de gobierno so pretexto de conseguir mas gobernabilidad.

Del Ecuador del encuentro a la Real Politik

Hay un pasaje evangélico que ilustra muy claramente las disyuntivas vividas en este episodio de la política del cual el presidente Lasso tendrá mucho que aprender de cara al futuro.  Sabiéndose despedido, el mal administrador llamó uno a uno cada a los deudores de su amo para anotarle una cantidad inferior en el registro de sus deudas a cambio de ser compensado cuando el esté afuera del cargo.  El Señor parece alabarlo cuando le dice: “Porque los hijos de este mundo son mas astutos en su trato con lo demás que los hijos de la luz”.

Es indudable que la capacidad de los políticos con los que se reunió Lasso, para buscar el bien personal camuflado en el bien común es extraordinaria.  Mas todavía, a pesar de haber sido expuestos en sus pretensiones, son capaces de revertir y estructurar la información de tal manera que hacen parecer a la víctima como el victimario.  De estos dos hechos hay que saber extraer lecciones, pero para encauzarlas a fines mas nobles.  Desde dónde se reúnen, a quién invitan, qué temas van a tratar ya se está haciendo política y hay que saber cómo jugarla.  No se puede meter la cabeza en las fauces del león y esperar que no te la coman.

En este sentido los operadores políticos de Lasso deben aprender a hacer estrategia política. A no confundir con la comunicación política que tiene Duran-Barba, en lo primero este no ha sido muy bueno.  Recomiendo que confirmen con Macri si me equivoco.  Me atrevo a recomendar perfiles que consigan esos objetivos.  Voy a usar el nombre de un político fallecido, tío de un amigo, para no implicar recomendaciones o insinuar que corten cabezas.  Estoy pensando en alguien como el “cavernícola” Ledesma Ginatta.  Quien era un hombre de la ID que fue ministro de Duran-Ballen, un político que conocía el intríngulis de las relaciones políticas, con el que todos hablaban y le podían confiar, que era capaz de proponer estrategias inteligentes y llevarlas a cabo sin proponer graves conflictos morales al hacerlo.  Pedido complejo en todo caso, pero eso es lo que se necesita.  Además, tenía una pinta como la W. Churchill.

Por ahora espero que quede claro en la opinión de la gente que no hay razón para creer que el fin justifica los medios.  Además, y más importante, la verdad no es algo que se construye desde lo político.  A lo sumo, es algo que debemos descubrir con los otros a través del diálogo con todos aquellos, que a pesar de las diferencias, vivan en coherencia con lo que piensan.  Nebot y ciertos líderes indígenas, a pesar de que en algunas cosas se equivocan, han demostrado esa coherencia en este y otros casos.  Si Correa quiere entrar en este grupo que se entregue a la justicia, y reconozca su gran responsabilidad histórica con los daños al país, sino ya quedó superado.  Esto al menos, debemos reconocérselo a Lasso. 

Ojalá Nebot reconsidere su posición respecto a Lasso.  También que Lasso aprenda desde la humildad y haga un esfuerzo por reconstruir el “abismo” que los separa.  Las asombrosas coincidencias de este gobierno con el de Mahuad no dejan de aterrorizarme.  Por el bien del país espero que ninguna de las predicciones apocalípticas de los opositores se hagan realidad.  Ambos líderes deberían hacer su mea culpa y reconocer que “las palabras se les fueron más allá de los conceptos”. 

Espero haber justificado que el valor de la palabra es indispensable en la política, como en toda relación humana, pero esta pasa a segundo plano cuando jugamos con el valor de la verdad y el compromiso que esta entraña se ajusta a definiciones según lo que nos conviene.  Para lo demás espero el milagro.  Yo en todo caso todavia guardo esperanzas en el nuevo presidente.

viernes, 26 de febrero de 2021

Matanza en las cárceles: ¿pugna de poder entre bandas, falta de rehabilitación social o corrupción de gobierno?

 El país está consternado por los hechos sucedidos el 23 de febrero.  Una matanza, donde han decapitado, ahorcado y matado a 78 personas en tres cárceles: “Las cárceles del Ecuador son tierra de nadie”, consignaría la DW alemana.  En un operativo coordinado para ejecutarse en la mañana de ese martes motivado por una sublevación de las filas inferiores de una banda de crimen organizado, Los Choneros (o los Nuevos Choneros), en contra de los Lagartos.  Asi se cometía la peor masacre de la historia carcelaria del Ecuador.  Un recuento de los antecedentes y las potenciales consecuencias es desarrollado con bastante acuciosidad periodística en una entrevista de Andersson Boscan de La Posta, por donde pasa el exministro de gobierno de Correa, el actual asambleísta Serrano; y una sicóloga que trabajó en el sistema carcelario ecuatoriano, la Dra. Gladis Montero. 

Es una entrevista de más de una hora, y que recomiendo ver por lo novedoso de los antecedentes de este fenómeno violento que se ha venido incubando durante algunos años hasta terminar en los hechos macabros sucedidos.  Recomiendo ver la entrevista para diferir el interés curioso por ver videos de escenas propias de película de terror, que yo me he abstenido de ver por considerar que no me aportan en nada para entender el fenómeno y peor aún me podría dejar perturbado por lo que he escuchado decir que aparece en esos videos.  Siento lástima por lo que le ha sucedido a estas personas, y escribo estas líneas como una forma alternativa de ayudar a dar luces sobre la situación que para muchos era desconocida, aunque como decimos, no es novedosa para los que están vinculados con estos temas de seguridad pública.

La disputa del liderazgo en las cárceles

Una primera lectura, asociada con la línea de La Posta, es que esto se trata de una <<disputa de territorio>> entre bandas de crímen organizado, Los Choneros y Los Lagartos, por el control de las cárceles.  Vale aclarar, que el móvil fundamental de estas bandas es la de hacer el trabajo logístico (traslado de la droga desde donde se produce hasta donde se consume) de los grandes carteles de narcotráfico de Ecuador y del mundo.  Por tanto, mucho de lo escuchado en la entrevista revela la operación del negocio de narcotráfico en donde se usan los puertos de Guayaquil y Manta como puerta de salida la droga.  Según la versión relatada por Boscan, resultado del asesinato del líder de Los Choneros en diciembre pasado, alias Rasquiña, se empezó a tramar esta revuelta en la que aparentemente se estarían sublevando las bases de la organización para retomar el control de la organización, a manos de unos capos distintos a los actuales.

La historia es muy impactante por los antecedentes de las matanzas, y uno podría quedarse con la tesis de que se trata de una revuelta para el control de las cárceles.  En mi opinión, esta no parece una explicación razonable.  Lo que sucede tiene es que controlar las cárceles es un objetivo bastante cuestionable por sí solo.  Pregúntese Ud. cómo es posible que se hable que en una cárcel sea posible ejercer un control armado por parte de los prisioneros.  No les parece risible, creer que eso sea un objetivo sensato, de no mediar un problema mayor.  Es como si los pacientes piensen en tomarse los quirófanos después de que los médicos le pongan la anestesia.  ¿La pregunta en cuestión debería ser por qué no es posible controlar las cárceles? ¿Por qué si el objetivo es producir terror no lo hacen en las calles donde no se lo puede capturar con seguridad?

La teoría de la falta de rehabilitación de los PPL

La sicóloga entrevistada por Boscan comentaba que el problema es una lucha por la autoridad entre dos poderes: El Estado y las bandas.  Según esta versión, lo que sucede es que por una multiplicidad de problemas, las cárceles no son el lugar mas apropiado para rehabilitar a una persona, y por eso, las bandas se aprovechan para enrostrar su poder en contra de un Estado fallido, incapaz, corrupto y que no acierta en diseñar políticas que realmente ayuden a los PPL.

Esta versión es un poco más general y reconoce el problema de autoridad y anota muchas causas, muchas de las cuales seguramente deberán ser parte de la solución.  Pero se equivoca, del medio a la mitad, al creer que la solución pasa por aminorar las penas y por diseñar ambientes que faciliten la recuperación de los delincuentes.  Esto lo digo, porque creo que son las típicas expresiones de las personas que antes diversos problemas siempre ofrecen la misma solución.  Como dice el refrán: <<para todo aquel con un martillo, todo problema es un clavo>>.  En mi opinión aquí se están confundiendo problemas.  Esto, porque un acto de terror como el acontecido tenía un objetivo de control con consecuencias políticas (¡si también la mafia tiene problemas de organización y política!); lo que difícilmente se hubiera podido evitar con medidas tan genéricas como las que se estaría pensando: suavizar las penas, rehabilitar mejor a los PPL, entre otras.

Me parece conveniente advertir los problemas de estas ideas sino vamos a confundir o agravar los problemas aún mas, en un tema ya de por si bastante complejo.

La teoría de la corrupción del gobierno

Finalmente, el asambleísta Serrano ha referido que se trata de un problema de corrupción de gobierno.  En donde los ministros de gobierno de Lenin han negociado la liberación de Rasquiña a los 5 años -en junio pasado-, cuando fue sentenciado a 20 años por homicidio, a cambio de conseguir información de cómo se estarían controlando las cárceles.  Esto ciertamente resulta escandaloso de conocer que las autoridades trabajen con tal nivel de ingenuidad -sería la segunda vez, que escucho esto, como en el caso del reparto del IESS-.  Y, aunque no descarto que pueda ser cierto, me parece que el problema de corrupción si bien tiene parte importante de la explicación, no me parece que sea en el sentido que está mencionando el asambleísta.  En primer, lugar la muerte de Rasquiña y la matanza de las 78 personas no se derivan como consecuencia de haberlo dejado en libertad.  La muerte de Rasquiña obedece, según Boscan, a la intención de Los Lagartos de aplanar el camino del narcotráfico en Guayaquil a través del puerto, en el que Los Choneros estaban tratando de meterse -disputa de territorio-.  Según indica el periodista, fue un acto de sicariato encargado al cartel de Sinaloa, pues nadie más se hubiera atrevido. Uno podría decir: ¡En todas partes se cuecen habas!.

Lo mas importante es que esta versión no explica por qué el gran problema de la delincuencia sería controlar las cárceles, y por qué el tratar de hacer un acuerdo para desarticular una banda no sería algo deseable.  Sobre todo, sabiendo que el mismo Serrano se fue a EE.UU. a traer a Carlos Pareja Yanuzelli, alias Capaya, para ayudar a descubrir las redes de corrupción en PetroEcuador.  Además de sindéresis e imparcialidad partidista yo preguntaría de qué manera el liberar a Rasquiña explica todo este descalabro.  A mi no me basta.

El Estado fallido, la corrupción, el juego y la institucionalidad del narcotráfico.

Ahora mi versión.  El problema del narcotráfico en Ecuador consiste en entender cómo es el conjunto de reglas, si quieren instituciones, en el que operan estas actividades ilícitas.  Este es un tema serio, pero se lo puede pensar análogamente a un juego, donde el capo opera desde su cuartel o la cárcel, entra y sale cuando le conviene y por eso importa tomarse las cárceles.  De esta manera, cuando entran pueden seguir operando desde adentro, y por esta razón, es que con la corrupción de policías y jueces meten metralletas y motosierras hasta los pabellones de máxima seguridad.  O me van a decir que es muy difícil controlar que entren celulares y armas a una cárcel.  Piensen los cientos de miles de pasajeros que pasan por los aeropuertos y les quitan hasta el corta uñas de la maleta de mano.

Por otro lado, los que mueren son los que hacen la logística, Los Choneros y Los Lagartos; los jueces, los capos y los policías no se los toca, pero salen ganando dinero -aquí entra la corrupción- y, de cuando en cuando, el gobierno trata de meterse para poner orden.  Al final de la partida, el narcotráfico sigue con su juego: vendiendo droga, corrompiendo a personas e instituciones y matando a discreción.  Las fichas del juego son los capos de la droga, las bandas, los jueces, los policías y los que vienen a gobernar.  Estos últimos o se alinean, o se asustan o se los mata.  Pero nadie cambia las reglas del juego.  ¡Asi o mas claro!

Pobre mi país, es de terror.  Pero lo cierto es que si no cambiamos el juego estamos condenados a morir en el, puesto que  <<El que a hierro a mata, a hierro muere>>.

viernes, 14 de agosto de 2020

La Política Económica como Etica

He pensado en la realidad política y al final creo haber encontrado una buena analogía con la comida que quisiera compartir.  Una cosa es la alimentación y otra es la nutrición.  La primera es un acto de la voluntad para ingerir alimentos, la segunda es una respuesta del organismo de cómo asimilar esos alimentos.  Algo parecido sucede en la política.

Pensemos en dos de los problemas que informan la política ecuatoriana: el problema de la salud pública resultado de la pandemia del COVID-19 y el problema económico en general con sus implicaciones sobre el empleo, la actividad, la liquidez, los impuestos, el gasto público, la incertidumbre, etc.

En estos casos observo un rasgo que denomino la visión de ética de la política.  Una visión que asume que existen unas verdades absolutas, imperativos categóricos kantianos, que por no obedecerlos es que resultan los problemas políticos que nos agobian.

En el caso de la pandemia hemos observado como soluciones normativas no han sido suficientes.  El aislamiento por cuarentena a unos ha llevado a reclamar neuróticamente con un negacionismo asombroso, donde la queja fundamental es que se atenta contra la libertad individual como valor absoluto.  Otros demandan cuarentenas y restricciones más estrictas para todos, desconociendo que hay gente pobre, como si no se hubieran enterado del gran número de personas que viven en condiciones de mera subsistencia que le impiden respetar las cuarentenas.  Estos han desarrollado una actitud de paranoia contra cualquier relajación que limita seriamente la recuperación de algunos sectores de la economía.

Todo es para bien, dice un famoso pasaje evangélico, que es citado en el contexto de situaciones complicadas que parecen agraviar la vida del cristiano.  Pero esto no es justificación para cometer errores del tipo que se cometió en Guayaquil y que se siguen cometiendo en Quito.  Cerrar aeropuertos a los vuelos humanitarios, imponer protocolos inaplicables para enterrar a los difuntos, negociados con los insumos médicos en los hospitales públicos, ocultamiento de la información del número de contagiados, mala coordinación e implementación de medidas de salud, falta de seguimiento y control sobre lo actuado, y una larga lista que no viene al caso.  Una dosis de pragmatismo y sentido común hubiera mejorado notablemente los resultados de las acciones tomadas, pero con la falta de capacidad de nuestros políticos se hizo patética.  O quieren hacernos creer que Andramuño, Ocles, Bucaram y otros nos podrían conducir a otro lado. Quizás con la única excepción de Sonnenholzner, muchos no les confiaríamos ni la suegra a estos personajes.

Cierto es que es un problema de capacidad de la gente que nos gobierna, pero esto a su vez obedece a que no somos capaces de asumir el desafío de la política como corresponde. Nos quejamos porque creemos que la política es como un decálogo que hay que obedecer, y como no se obedece, entonces no participamos y dejamos que cualquier hijo de vecino nos gobierne.  Esta idea de la política como ética es la que en economía nos lleva a creer que la buena economía debe ser la buena política.  Algo así como un mandamiento.  Si no lo cumplimos no somos buenos cristianos.

Cuatro son los rasgos de esa visión política-ética que hay que cambiar.  A no confundir con que yo proponga que el ser humano no tiene ética que cumplir. Sino que una cosa es que yo tenga una visión ética y otra que la política tenga unas normas prestablecidas que sino se cumplen se ha perdido la brújula.  No, al César lo que es del César a Dios lo que es de Dios.

Primero, la política debe ser sobre los hechos y circunstancias realizables.  Si hay un grave problema fiscal, pero paralelamente las empresas perciben una tremenda incertidumbre en su futuro y los trabajadores temen por el fantasma del desempleo que les respira en la espalda; ¿qué creen que les preocupa más, los suyos o el Estado?  Por tanto, la insolvencia fiscal es un problema muy grave, pero no lo suficiente para conseguir la aprobación de nuevos impuestos como se pretendía con las fallidas reformas tributaria. 

A este nivel de realismo, no le falta el reconocimiento de que las ideas pueden inspirar el cambio.  Pero no puede ser un cambio porque lo dice un profeta.  Debe ser un cambio en el que la sociedad confía en que le conviene y actúan en consecuencia.  He aquí una labor para los políticos, para emprender por el logro de un cambio, tal como cuando al nivel de la empresa alguien ambiciona una meta.  El emprendedor no puede pensar que al pasar por caja estará su sueldo, tendrá que proporcionárselo con sus logros.  Lo mismo se puede decir del político.  Este gobierno o el que venga tendrá que entenderlo, así funciona la realidad política.

Segundo, la política es sobre las acciones y sus consecuencias no sobre la teoría y sus supuestos.  Si el gobierno decide que hay que eliminar los subsidios a los combustibles -como yo también lo quisiera-, pero cree que el problema es solamente explicar la racionalidad de la propuesta se equivoca.  Como se equivocó en noviembre y reveló un nivel de ingenuidad política asombrosa.

No reconocer a los grupos de interés que se benefician de una renta por culpa del subsidio y peor todavía, creer que la oposición política no tratará de aprovechar esa coyuntura para alinearse con los afectados es un tipo de error que creíamos superado por este gobierno.  Pero la propuesta de acelerar el anticipo al impuesto a la renta es una prueba en contrario.  Pues a pesar de que en derecho la Constitución de la República reconoce que en estado de excepción el gobierno esta facultado para anticipar el cobro, el gobierno no supo intuir que la oposición está tan cerrada que no puede forzar las cosas si no tiene el poder político para hacerlo.  Letra con sangre entra, asi creo que razonó la Corte Constitucional. Veamos que han aprendido cuando por tercera vez intenten aumentar la recaudación por impuestos, esta vez al patrimonio.

Tercero, la política no se puede abstraer de sus realidades históricas.  Léase que hay que saber con que instituciones y personas se está trabajando.  Por ejemplo, cómo pudieron creer que no iba a pasar algo semejante a lo que pasó con los Bucaram.  A casó no conocen la historia de este personaje.  En este sentido, es un acierto que hayan movido el domicilio del juicio por crimen organizado a Quito donde el nivel de influencia de Bucaram sobre los jueces y fiscales no es el mismo que en Guayaquil.  En sentido contrario, cómo quieren que los empresarios den su brazo a torcer con respecto a los impuestos si los problemas de corrupción son tan generalizados e implican a todos los que hacen gobierno.  ¿Quién puede negar que la falta de coherencia es la principal limitación para demandar compromiso con los sacrificios que pide el gobierno?  O es que pueden creer que no esta mal cuando los que se benefician de los fondos públicos en perjuicio del bien común son los aliados o los allegados del presidente.  Aquí si cabe la ética, pero la ética de la responsabilidad individual, de la que dice robar es malo, y robar de la cosa pública es doblemente malo.  Mientras esto no se corrija, y no se corregirá mientras siga el mismo gobierno, las posibilidades de que acepten el ajuste fiscal las considero remotas.

Cuarto, la política es un arte difícil de sistematizar o codificar.  En este sentido la tesis-receta de los organismos internacionales de que se debe realizar una reforma laboral, fiscal y tributaria es difícil de aceptar.  Me cuesta mucho creer que podamos abordar los tres temas simultáneamente, ni este gobierno ni el que vendrá, tienen o tendrán ese capital político.  Hay que sortear los objetivos del país con miras en unos objetivos realizables.  Exigiéndose mucho mas de lo que hasta ahora, con suerte podrían pensar en una reforma fiscal y previsional.  Y esto porque los sacrificios que se piden en materia de impuestos se pueden comprometer para el éxito de la reforma previsional.  Por ejemplo, terminando con las estructuras políticas clientelares (la estructura de gobierno del IESS) y recuperando la viabilidad financiera de la seguridad social con reformas como el aumento de edad de jubilación, separación de la función de salud de la de jubilación, cambio de cálculos de pensiones en función de salarios relevantes de aportación, entre otras.  Pero encima de esto, intentar una reforma laboral, me parece iluso.  ¡Por qué no mejor pedimos que ganemos el próximo mundial jugando contra Alemania en la final!

La política al igual que la alimentación tienen algunas reglas.  Lo que comemos como alimento, lo podemos controlar; la nutrición, que sigue procesos biológicos, sigue ciertas reglas que debemos reconocer, pero no controlar.  Entonces, venir a decirnos que el problema del país se debe a que no hacemos en lo económico lo que debemos hacer, es un moralismo de nivel profético.  Ni los que ofrecen pócimas milagrosas se atreverían a pedir tanto.  Necesitamos política de la realidad y menos de la política escudada en la ética.

domingo, 21 de junio de 2020

¿Augusto de la Torre o Pablo Lucio-Paredes?


En este artículo quería analizar el problema de la corrupción y los gobernantes, algo así como: Alibaba y sus 40 ladrones.  En su defecto, voy a analizar una de las tantas consecuencias nefastas que tiene este flagelo sobre el Ecuador.  El gobierno ha decidido conformar un grupo de personas - sin un vínculo formal que los obligue y sin sueldos- para que cumplan un rol de autoridad.  Básicamente, que aconsejen al gobierno en materia económica en estos momentos tan complejos que vive el país.  Hay otros ejemplos de institucionalidad semejante al propuesto en el país.  Por ejemplo, el Council of Economic Advisers en EE.UU. o los consejos consultivos que existen para tantas materias dentro y fuera del Ecuador. No me quiero detener en los detalles institucionales porque es un tema de suyo interesante, sobre el cual habrá que regresar en otro artículo. Salvo, para alertar que confío que las personas encargadas hasta hoy no desfiguraran el encargo o desprestigiaran el concepto como ya pasara en décadas pasadas con el concepto de independencia del banco central.  Lo que quiero tratar en este artículo es dos ideas con una raíz común: la falta de institucionalidad que facilite la participación ciudadana y la falta de condiciones políticas que permitan un ajuste fiscal.  Veamos cuál es esa raíz común.
Este grupo está encabezado, al menos así me parece a mí, por uno de los macroeconomistas de mayor prestigio internacional que tiene el Ecuador, un hombre con experiencia académica y hacedor de política económica con una mezcla adecuada de cada una para el desafío entre manos.  También lo integra un ex ministro de Finanzas de Rafael Correa, que lo decidió contrariar en el momento de su mayor apogeo político, lo cual habla bien de su integridad profesional; además de ser un conocedor de los pormenores fiscales de un país que se ha caracterizado por la discrecionalidad y la falta de transparencia que dificulta la ejecución de política económica.  Para muestra un botón, en la mitad de la pandemia no conocíamos con exactitud las cifras fiscales por la tendencia de trasladar cuentas entre el gobierno central y el sector público no financiero de manera de esconder el nivel de endeudamiento, hasta que el FMI retrasó los compromisos y solicitó que se aclaren las cuentas de la contabilidad pública, explicitando que los déficits en el presupuesto eran mayores. 
En una segunda tanda, fue incorporado un buen econometrista, compañero mío y del cuál tengo un buen concepto profesional, y que tiene una fuerte vocación por trasladar todos los problemas a una confrontación con datos y modelos con el recurso particular a su especialidad, la econometría de series de tiempo.  También se integró un periodista económico de la sierra con larga experiencia en la política.  Particularmente, como diputado en el Congreso durante la crisis financiera de 1999 y la dolarización del 2000.  En estas épocas, le tocó vivir en primera persona como legislador la creación de la AGD, la fiscalización durante el congelamiento de depósitos, la aprobación de la dolarización y las famosas leyes Trole.  Todas experiencias de valiosa relevancia para evitar caer en los mismos errores que se cometieron en el pasado.
Así se conformó el equipo con Augusto de la Torre, Fausto Ortiz, Manuel Gonzalez y Vicente Albornoz.  También se supo que Pablo Lucio-Paredes declinó la posibilidad de participar en dicha comisión.  Hasta ahora yo era partidario de la tesis expuesta por Augusto de la Torre en entrevista al diario El Universo: “Para mí, al estar el país en una situación tan delicada y si el Gobierno te invita, es una irresponsabilidad decir no, por un mínimo deber cívico”.  Independientemente, de si tenga o no la razón, si hay que reconocer que Augusto de la Torre está “poniéndose la camiseta” del país y está poniendo en riesgo su reputación profesional también al hacerlo.
No obstante, respecto de Pablo Lucio-Paredes, de quien tuve el gusto de conocerlo cuando fuera mi profesor en la ESPOL, guardo también los mejores conceptos.  Cuando leí su editorial en el mismo diario este sábado: ´No creemos en nada´,  nos recordaba de la indignación que vivía el país luego de que se revelaran los aportes de campaña del banquero Aspiazu al presidente Mahuad después de la decisión del feriado bancario de 1999.  Obviamente, la indignación estaba justificada por las terribles consecuencias económicas para todos los ecuatorianos de esa perniciosa relación entre el dinero y la política.  Vale recordar, que Pablo Lucio Paredes, presidió el ente regulador responsable de la decisión del congelamiento de depósitos.  Lo interesante es que el condicionó su permanencia en el cargo a que si se congelaban los depósitos también se debían congelar los activos de los bancos de manera de impedir que los banqueros desviaran recursos y se arrancaran con los depósitos de la gente o los créditos otorgados por el banco central, como finalmente ocurrió.  Al no aceptarse su recomendación, tres días después renunció al cargo.  El resto forma parte del más grande salvataje bancario y sus consecuencias nefastas para el país.  Por tanto, creo que a mi profesor se le ha de haber venido a la mente la situación vivida en 1999 con la invitación a formar parte del grupo asesor con lo que actualmente pasa en la política entre el presidente Lenin y los escándalos de los hospitales, supuestamente entregados como cuota política a los Bucaram por los ministros de la denominada Ruptura de los 25.  El curioso parecido entre lo que pasó con Mahuad y Aspiazu es innegable.  Por lo que no quisiera juzgarlo por su decisión tampoco, ya que él ha de creer con justo derecho, que esto es un ejercicio de distracción para lo que realmente importa para sacar el país adelante: que es cortar ese pernicioso vínculo entre el dinero y la política del Ecuador que todo lo ha corrompido.
Un segundo tema, en el plano mas propositivo, Manuel Gonzalez ha hecho una propuesta por ahora muy controvertida.  Ha planteado la creación de un impuesto al patrimonio y no empeorar más la recesión reduciendo personal este año, pero planteando para el mediano plazo una elevación de 2 pp. al IVA para recuperar la sostenibilidad fiscal.  Sin embargo, las críticas de izquierda y derecha no se han hecho esperar por la falta de “creatividad” de la propuesta.  En todo caso, hay una crítica mucho más fundamental que es reconocida por él mismo, y es que, estamos tratando de rebalancear el presupuesto que es la fuente de los ingresos de la corrupción.  Por lo que todo esfuerzo parece que “caerá en saco roto”.
Debo reconocer que este argumento es más difícil de solucionar de lo que parece.  Por lo que yo pienso que la única solución para implementar reformas y hacer un ajuste fiscal es con un nuevo gobierno.  Lo cual significa postergar las reformas y agravar aún más los problemas o en su defecto adelantar la elección del nuevo gobierno.
No abrigo muchas expectativas de cambio, pero el rol de la autoridad demanda pensar también sobre estos temas.  Como he mencionado en otras ocasiones la función del buen gobierno descansa en dos esferas diferentes: potestad y autoridad.  Instancias que tienen su origen en la Roma republicana, como dicen los romanistas.  Como cuando el cónsul ejecutaba, ejercía la potestad; y el senado aconsejaba, ejerciendo la autoridad. El problema actualmente es que la potestad no tiene la legitimidad para actuar, y no es socialmente reconocida.  Y no se bastará de una autoridad, la comisión de asesores, para corregir esta limitación.  El problema es que la falta de legitimidad obedece a que todo sacrificio fiscal que requieran las medidas de ajuste no será tolerado mientras siga la corrupción generalizada en las instituciones públicas.  Es más, hasta el momento, la división de labores entre economía y política se fundamentaba en que la una trataba sobre los medios y la otra sobre los fines.
Es en este sentido que me inclino en contra de las propuestas de Manuel, pero no porque crea que se equivoca en tanto cuáles sean los mejores medios, es más cuando presentamos conjuntamente un plan de acciones económicas el, otros colegas y yo; convenimos que esto sería lo más apropiado.  Aunque efectivamente, reservábamos la fase de ajuste y reactivación para más adelante porque no la considerábamos oportuna.  La razón porque ahora me opongo es porque creo que el objetivo actual debería ser reordenar los fines políticos en contra de la corrupción, un problema de fines no de medios.  Sin embargo, esta situación, no hace menos urgente resolver el problema económico, lo hace más difícil. Porque debo reconocer que a medida que pase el tiempo, las consecuencias de dilatar las decisiones serán aún peores.  Aunque, también puede haber una ventaja, que es que luego de esa revisión profunda limpiando los excesos producidos por la corrupción, las necesidades de financiamiento bajen y el monto del alza y el tipo de impuestos podrán revisarse consecuentemente. Por supuesto, que esto obedecerá a otra discusión de los fines del Estado que también pertenece a la filosofía política.
Si ustedes recuerdan hace 20 años cuando se decidió la dolarización, más allá de la corrupción de la banca, la dolarización recuperó la confianza de los depositantes en el sistema financiero y la estabilidad del sistema monetario enfocó al sector privado en actividades productivas. Pero ahora, el problema que queremos resolver (recuperar la sostenibilidad fiscal) es facilitar el accionar para un montón de políticos corruptos que han utilizado la cosa pública en beneficio personal.
Mientras no recuperemos la legitimidad sobre los actores de gobierno y sus objetivos, los esfuerzos del gobierno no nos van a llegar muy lejos.  En todo caso, hay que reconocer que este gobierno, luego de las manifestaciones violentas de los grupos indígenas y correistas de octubre del año pasado, consiguió recuperar legitimidad por enfrentar de una manera no violenta a dicha crisis.  En el mismo sentido, el presidente Lenin podría dar demostraciones más integrales de coherencia contra la pandemia de corrupción.  Hacer algo semejante implicaría un cambio de 180 grados: afuera los compadres, los compinches, los yernos y las alianzas que han comprometido tan drásticamente la política por el dinero, a tal punto de desprenderse del dinero mal habido (i.e. caiga quien caiga como les gusta decir).  Tiene que ser algo que realmente mueva la aguja (meter preso a dos expresidentes solo sería una parte).  Pensando en términos bíblicos: <<sin nada vine a este mundo, y sin nada me he de regresar>>. 
Pero, como dice el poema de Francisco de Quevedo:
“Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.”
Y el nivel de influencia del dinero en la política ecuatoriana ha llegado a tales niveles que estas ideas mías bordean la utopía.  ¿Hay algún líder político dispuesto a emprender una carrera para hacer ese su objetivo? (¡Por favor que no ofrezca cortarse las manos!)
No quisiera concluir sin desear lo mejor al trabajo de la comisión asesora.  Ojalá nos demuestren que estamos equivocados, por el bien del país.  Así en el futuro, los que tengan que participar en política no tengan el dilema de Pablo Lucio-Paredes.  Yo en todo caso, he tratado de exponer en este artículo por qué ambos tienen razón.   El problema es que mientras más nos demoremos las consecuencias para el país serán exponencialmente peores.  Y aunque podría citar a Alibaba y los 40 ladrones para terminar, voy a hacer una referencia por analogía, a lo que le pasa al país. En vez del Titanic de Mahuad, los ecuatorianos estamos todos montados en la avioneta de Adum.